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El sedentarismo aumenta el riesgo de sufrir sobrepeso u obesidad y enfermedades cardiovasculares. Además, favorece el aumento del tipo de colesterol que es perjudicial para la salud. En cambio, hacer ejercicio ayuda a mejorar nuestro bienestar.1

Los beneficios del ejercicio físico para la salud están bien demostrados: nos puede ayudar a mantener un peso adecuado, a mejorar el estado de ánimo, a retrasar la evolución de ciertas enfermedades y a favorecer el bienestar de músculos y huesos.1

Un síntoma frecuente de las mujeres con menopausia son los sofocos. Aunque no se ha demostrado científicamente que el ejercicio físico contribuya de forma directa a reducir los sofocos, sí se ha observado que puede mejorar otros síntomas relacionados con la menopausia y la calidad de vida.1,2

Otro síntoma importante que afecta a las mujeres menopáusicas es el insomnio. El ejercicio físico mejora el descanso nocturno porque aumenta la producción de una hormona llamada melatonina, que es responsable de controlar que durmamos por la noche y estemos despiertos durante el día.1

Además, el ejercicio físico puede ayudar a mejorar el estado de ánimo de las mujeres en edad menopáusica. Aunque en parte los problemas relacionados con el estado de ánimo pueden estar provocados por la falta de descanso, la menopausia se ha asociado a estrés, ansiedad y depresión.1

Para ayudar en el abordaje integral de los síntomas de la menopausia, además de hacer ejercicio físico, se han desarrollado complementos alimenticios como ExelVit® Menopausia, que gracias a su composición contribuye a mejorar la calidad del sueño, el estado de ánimo y el mantenimiento de los huesos.3

En resumen, el ejercicio físico es un aliado para la mujer en todas las etapas de la vida, pero en especial durante la peri- y la postmenopausia para mejorar su calidad de vida, ya que tiene numerosos beneficios:1,2

  • A nivel físico: ayuda a mantener un peso saludable, mejora la función cardiovascular, favorece el descanso nocturno y retrasa el deterioro de la memoria.
  • Y a nivel emocional: ayuda a sentirse más positivo, con menos ansiedad y más ganas para afrontar los cambios.

Si no se sabe qué actividad física hacer o por dónde empezar es recomendable que primero se realice una evaluación del estado de salud para conocer qué intensidad y qué tipo de ejercicio se adapta mejor a cada caso. Además, se recomienda buscar una actividad que nos haga disfrutar para estar más motivados y ser más constantes.1

Bibliografía
  1. Asociación Española para el Estudio de la Menopausia. Información para las mujeres: El ejercicio físico en la mujer durante la perimenopausia y la posmenopausia. Junio 2016 Disponible: http://www.aeem.es/documentos/descargasm/MenoEFmujer.pdf [acceso: octubre/2018].
  2. Mintziori G, Lambrinoudakib I, Goulis DG, et al. EMAS position statement: Non-hormonal managementof menopausal vasomotor symptoms. Maturitas. 2015;81:410-413.
  3. ExelVit® Disponible: http://exeltis.es/productos/salud-de-la-mujer/complementos-alimenticios [acceso: octubre/2018].

 

 

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